ELIZABETH PEYTON: LIVE FOREVER

“Flower Liam” (1996, óleo sobre tabla, 43.2 x 35.6 cm, Colección privada, cortesía de Zwirner & Wirth, Nueva York), de Elizabeth Peyton.

“Flower Liam” (1996, óleo sobre tabla, 43.2 x 35.6 cm, Colección privada, cortesía de Zwirner & Wirth, Nueva York), de Elizabeth Peyton.

Elizabeth Peyton comprende que la belleza ya no es un elemento imprescindible del arte, pero también advierte que la belleza es un elemento imprescindible en la vida de las personas. En estos tiempos, en que no queda más que “rendirse a la orgía de tolerancia, al sincretismo total, al absoluto e imparable politeísmo de la belleza”[1], Peyton no se adhiere a un canon (kanon) específico de perfección física, lo cual sería absurdo: “Lo que quiero es plasmar la belleza, pero yo no considero que la hermosura se restrinja a ser guapo; creo que es ético afirmar que en este mundo existen cosas bellas y me parece de lo más lícito desearlas y vivir por ellas. En eso se resume todo: en la vida y la belleza, y en cómo ambas se hallan en las personas”[2].

Pese a las hermosas imágenes que se contemplan en los cuadros de Peyton, su ideal de la belleza es más intangible, pues reside en el amor que le inspiran sus modelos y no en sus atributos físicos (aunque algunos de éstos sean dignos de admiración). Ya lo había expresado la poetisa griega Safo de Lesbos: “Dicen unos que una tropa de jinetes, otros la infantería/y otros que una escuadra de navíos, /sobre la tierra oscura es lo más bello; más yo digo /que lo más bello es lo que uno ama”[3]. La obra de Peyton nos invita a servirnos de las cosas bellas a modo de escalones, para ir ascendiendo, a la manera platónica de El banquete, de los cuerpos bellos a las bellas normas de conducta, de las normas de conducta a los bellos conocimientos, y a partir de los conocimientos acabar en la belleza absoluta.

El hecho de que su obra esté basada en pinturas conocidas, fotografías de revistas y portadas de discos no le resta méritos. Los artistas actuales (surgidos a partir de los años noventa), a diferencia de sus predecesores (quienes alcanzaron la madurez artística antes o en la década de los setenta), no están acomplejados por el origen de su material. En la década de los ochenta, Mary Heilmann le reclamó a sus alumnos Alexis Rockman (artista que parodia las ilustraciones de la naturaleza de los libros infantiles y los carteles de los museos de historia natural, mostrando una naturaleza alterada por conveniencia humana, como el pez de tres ojos que salta del estanque de la planta nuclear de Springfield, en la caricatura de Los Simpsons) y Elizabeth Peyton, que lo que hacían no era arte, sino mera ilustración; años más tarde Heilman reconoció: “Me alegro por ellos. Se mantuvieron en sus trece y les salió bien”[4]. Si bien los retratos de Elizabeth Peyton pueden parecer triviales y cursis, no son más que un representación de nuestra naturaleza humanidad, que tiene mucho de superficial, pero también posee esa joie de vivre. Ya lo señala Tony Godfrey, en su libro La pintura hoy: “Los pintores son como el resto de los mortales: han crecido a base de una dieta televisiva de teleseries, concursos y revistas adolescentes. Para un artista, reflejar el mundo tal como lo hace Peyton puede constituir una vulgaridad, pero no es más que un reflejo de la realidad que moldea el imaginario de nuestra cultura tanto como la calle, la mitología o la naturaleza”[5].

El escritor romano Aulo Gelio narra, en su libro Noches áticas, la historia de la voluntaria y asombrosa muerte de las hijas de Mileto, tomada del libro primero del Tratado del alma, de Plutarco: “A propósito de las enfermedades que puede padecer el alma, que casi todas las jóvenes de Mileto tomaron repentinamente, sin motivo conocido, la resolución de matarse, ahorcándose considerable número de ellas. Repitiéndose todos los días estos suicidios, y siendo cada vez más numerosos, no pudiendo curar ningún remedio esta obstinada manía, decretaron los milesianos que las jóvenes que se encontrasen ahorcadas serían arrastradas a las sepulturas completamente desnudas con la cuerda que hubieren empleado. En seguida cesaron los suicidios, triunfando el pudor de una manía incurable”[6]. En la obra Elizabeth Peyton los retratos de las personas que amamos y admiramos nos plantean nuestro propio anhelo de trascendencia, es decir, cómo nos gustaría ser recordados; pues la memoria es el boleto a la eternidad, y la forma en que nos recordarán no es un asunto menor; al igual que las hijas de Mileto, nos gustaría que la última imagen que tuvieran de nosotros fuera algo digno de admiración y no de vergüenza.  La banda de rock británica “Oasis”, en su canción “Live Forever” (el mismo título de una exposición retrospectiva de la artista), resume, y repite como un mantra, las intenciones de la obra de Elizabeth Peyton: “Tal vez nunca seré/todas las cosas que quisiera ser./Pero ahora no es el momento de llorar,/ahora es el momento de averiguar el porqué./Creo que eres igual a mí./Vemos cosas que ellos nunca verán./Tú y yo vamos a vivir por siempre./Vamos a vivir por siempre./ Vamos a vivir por siempre/ Vamos a vivir por siempre/ Vamos a vivir por siempre/ Vamos a vivir por siempre”[7].


[1] Historia de la belleza, de Umberto Eco. Editorial Debolsillo. Noviembre del 2010. Pág. 428.

[2] La pintura hoy, de Tony Godfrey. Phaidon Press Limited. 2010. Pág. 207.

[3] Safo. Poemas y testimonios. Traducción de Aurora Luque Ortiz. Editorial Acantilado. Primera edición. 2004. Pág. 21.

[4] Tony Godfrey, ob. cit. (nota 2). Pág. 267.

[5] Tony Godfrey, ob. cit. (nota 2). Pág. 207.

[6] Noches áticas, de Aulo Gelio. Editorial Porrúa. “Sepan cuantos…” Núm. 712. México, D. F. 1999. Página 271.

[7] “Maybe I will never be/All the things that I want to be/But now is not the time to cry/Now’s the time to find out why/I think you’re the same as me/We see things they’ll never see/You and I are gonna live forever/We’re gonna live forever/Gonna live forever/ Gonna live forever / Gonna live forever/ Gonna live forever”. Fragmento de la canción “Live Forever”, del álbum Definitely Maybe, de “Oasis”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: