ELIZABETH PEYTON: VANIDAD DE VANIDADES

“Sofía” (2003, lápices de colores sobre papel, 22 x 15 cm), de Elizabeth Peyton. Retrato de la directora de cine Sofía Coppola.

“Sofía” (2003, lápices de colores sobre papel, 22 x 15 cm), de Elizabeth Peyton. Retrato de la directora de cine Sofía Coppola.

En el año 2002, Elizabeth Peyton inició una serie de Vanitas[1], en la cual “se representa mediante la aproximación de motivos simbólicos de naturaleza distinta (flores, fruta, instrumentos musicales), que aluden a la transitoriedad de la vida humana”[2]. “Flower Ben” (2002, óleo sobre tabla, 25.4 x 21 cm, Colección de David Teiger), a diferencia de los anteriores cuadros de Peyton, ya no se refiere a la promesa de la eterna juventud, sino al inexorable paso del tiempo: de un florero surgen varios tallos verdes, coronados por flores de vistosos colores (naranja, rojo y amarillo), que cubren parcialmente el rostro del DJ Ben Brunnemer. La mirada del joven está fija en un punto fuera de cuadro; el aspecto “darqui”, su expresión depresiva, la camiseta negra, la mano en la nuca cubierta por la oscura cabellera, el antebrazo recargado en la mesa y los tatuajes pintados en el brazo, dan la impresión de que la vida se ha ido de su cuerpo, salvo por los labios de color carmesí que desentonan con su pálida piel.

“Breakfast (Adi)” (2003, óleo sobre tabla, 35.6 x 27.9 cm, Colección Sam y Shanit Schwartz) está inspirado en una fotografía que muestra la figura de Adi Gil, la cofundadora de “ThreeASFOUR” (la marca norteamericana de ropa prêt a porter para mujeres), cuyo rostro, en tres cuartos, está levantado, en actitud soñadora, mientras esboza una sonrisa; la chica pelirroja tiene un anticuado peinado de los años sesenta (un moño parecido al nido de una urraca) y un suéter amarillo; Adi está detrás de una mesita para el desayuno, con una cafetera al lado izquierdo, un vaso al centro, y una planta con tallos verde lima y hojas verde oscuro, al derecho; en la parte superior izquierda aparece un cuadro de David Bowie, como Ziggy Stardust; y en la parte superior derecha, vemos el cartel publicitario de la exposición “The Jonathan Horowitz Show”; sin embargo, a diferencia de la fotografía, en la pintura han desaparecido los carteles; Peyton se centra en Adi, quien se ha transformado en una chica cuya mirada está dirigida hacia abajo, su expresión es seria y algo triste, mientras que los finos labios tienen un mohín de irritación; aquí no hay sentimiento de victoria ni esperanza de un futuro brillante.

“Sofía” (2003, lápices de colores sobre papel, 22 x 15 cm) es el retrato de la hija del cineasta Francis Ford Coppola, la también directora de cine Sofía Coppola, cuya tez rosada y vestido verde se reproducen en el rosal que aparece en la parte izquierda, símbolo de la belleza pasajera y las falsas promesas de la  fama. Peyton pintó “Orient” (2003, óleo sobre tabla, 25.4 x 20.3 cm, colección de David y Mónica Zwirner, Nueva Cork), un pequeño paisaje en el Parque Poquatuck, en North Fork, Long Island, al oriente de Nueva York, con un árbol como motivo central, y el mar de fondo; el cuadro, extrañamente, se aprecia más como el retrato de un árbol, con su ramas desnudas, que como una pintura paisajista. También realizó el retrato “Nick (Poquatuck Park)” (2003, óleo sobre lienzo, 101.6 x 76.2 cm, Colección Sofía Coppola) -el cual se encuentra en la casa de Sofía Coppola-, basado en una fotografía, que muestra al amigo de Peyton, el cineasta Nick Relph, recostado, en el Parque Poquatuck, con el mismo árbol de “Orient” de fondo.

Varios años después, Peyton pintaría “Cezanne + Balzac” (2009, óleo sobre lino sobre tabla, 30.48 x 23.17 cm, Gavin Brown’s Enterprise), una obra en la que los elementos de la Vanitas están  incluidos en una doble naturaleza muerta; la primera formada por la reproducción de la portada de un libro titulado Cezanne, que muestra la imagen, en blanco y negro, de la obra “Nature morte au crane”, un óleo del genial pintor francés, en el que varios frutos comparten su sitio, sobre la mesa, con una calavera, símbolo del inevitable destino de todos los mortales; la segunda, es un vaso con un par de rosas, una blanca y otra roja, así como una flor, también de color rojo, sobre un libro, de tapa verde, de Honoré Balzac; así Peyton rinde homenaje al pintor y al literato, relacionando la brevedad de sus vidas con la eternidad de sus obras, o, como diría el aforismo de Hipócrates, Ars longa, vita brevis.

“Cezanne + Balzac” nos recuerda al Andy Warhol de la serie “Skulls”, en la cual el artista pop pasó de los vanity portraits al género tradicional de la pintura Vanitas, como en su obra “Skull” (1976, acrílico y tinta de serigrafía sobre lino, 38.1 x 48.3 cm, The Andy Warhol Museum, Pittsburgh; Founding Collection, Contribution The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc. © The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.), en la que la imagen de la calavera alude a las vanidades de esta vida efímera; mientras que la sombra de la calavera, en forma de una cabeza de bebé, le da la obra una segunda connotación de las edades de la vida. Andy Warhol compró la calavera en una de las tiendas de antigüedades de París que visitó en los años 70, y posteriormente le tomó una serie de fotografías que le sirvieron de base para una buen cantidad de Vanitas, entre la que se encuentra un autorretrato, sutil e irónico, con un cráneo a manera de sombrero o segunda cabeza, titulado “Self-Portrait with Skull” (1978, acrílico sobre lino, 40.6 x 33.3 cm, The Andy Warhol Museum, Pittsburgh; donación de Joe Eula, ©The Andy Warhol Foundation for the Visual Arts, Inc.), de Andy Warhol.

A la par los pintores clásicos de Vanitas, como David Bailly, Abraham Mignon y, sobre todo, Clara Peeters, Elizabeth Peyton pinta las plantas como símbolo de lo transitorio de la belleza, de lo efímero del arte y de lo fugaz de la existencia, o, como dice el Eclesiastés (Cohélet): “Vanidad de vanidades, todo es vanidad”[3].

(Escrito por Armando Gerardo Santos Uruñuela)


[1] La alegoría iconográfica Vanitas proviene del adjetivo latino vanus, “vacío”, “fugaz”, “efímero”. Su título y su concepción se relacionan con un pasaje de la Biblia: Eclesiastés 1:2: vanitas vanitatum omnia vanitas (“Vanidad de vanidades, todo es vanidad”). Este género pictórico se desarrolló, a comienzos del siglo XVII, como expresión de la precariedad que aquejaba a la cultura europea, como consecuencia de la Guerra de los Treinta Años y de las epidemias de peste.

[2] Símbolos y alegorías. Los diccionarios del arte. Colección a cargo de Stefano Zuffi. Random House Mondadori. Cuarta edición, 2008. Página 360.

[3] Biblia (Hebreo-Español. Versión castellana conforme a la tradición judía por Moisés Katznelson. Nueva  edición revisada. Editorial Sinaí. Tel-Aviv, Israel). Eclesiastés 1:2 “Vanidad de vanidades, dice Cohélet. Vanidad de vanidades, todo es vanidad”. Tanaj. Ketuvim. Kohélet (קהלת): 1:2. הֲבֵ֤ל הֲבָלִים֙ אָמַ֣ר קֹהֶ֔לֶת הֲבֵ֥ל הֲבָלִ֖ים הַכֹּ֥ל הָֽבֶל

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: